11 jun. 2012

Reseña Reunión Quincenal de Calabozo MX, Tema: Manejo de Látigo de Una Cola


Príncipe de Thomond fue quien dirigió el taller de manejo de látigo de una cola –single tail whip-, la asistencia fue numerosa y sin duda cada uno de ellos se llevo una grata experiencia así como nuevos conocimientos… y ganas de adquirir un látigo si es que no contaban con uno.

Para empezar, los látigos varían en materiales y tamaños, realmente son diseñados y utilizados para arriar animales de ganado, pero nosotros le damos una utilización mas placentera.  El material con el que puede estar realizado un látigo puede ser piel bobina o de pene de toro, entre otros.

Un látigo está compuesto por un mango, el cual se recomienda que sea de fácil agarre y esté fijo –que no gire sobre su propio eje-.
La versión americana y la australiana tienen el mango rígido dentro del trenzado de cuero, la versión mexicana tiene un mango giratorio, por lo que es un poco inestable pero hay que fijarlo para tener un mayor control.

En la punta del látigo se encuentra el cracker y también cuenta con un azotador, el cual es un tiro de cuero al final de la correa de donde está el cracker conectado. La función del cracker es absorber la fuerza del estallido.

Lo que a muchos les gusta de este instrumento es el sonido que produce al utilizarlo, cabe mencionar que lo que produce el estallido es que una parte del látigo rebasa la velocidad del sonido por lo que no se debe azotar el látigo en el piso. Depende del tipo de látigo es que hace menos ruido, pero en lugares pequeños se no se necesita un látigo demasiado largo.

Los látigos se miden en pies, en cualquier parte del mundo, se recomienda utilizar de 3 o 4 pies, por las cuestiones de espacio. En cuanto al espacio se debe de tomar en cuenta lo largo del látigo, mas del centro del cuerpo del dominante hasta la punta de la mano extendida. Se recomienda que el dominante utilice manga larga para amortiguar golpes.

Los crackers se acaban con el tiempo, por lo que hay que irlos cambiando, una buena recomendación es que si se llegara a producir un poco de sangre, cambiar el craquer, por cuestiones de higiene y seguridad.

Como todo instrumento que utilicemos dentro del juego, se le debe de dar mantenimiento, por lo que se recomienda que una vez al año hay q untarle un tipo de grasa como manteca, aceite de calabaza para que se conserve y obviamente una limpieza después de su utilización.

Ahora bien, en cuanto al azote dado a la parte sumisa, hay que tomar en cuenta que este puede ser doloroso o placentero, esto dependerá de la parte del látigo con la que se azote y la intensidad del golpe.  Se recomienda la privación sensorial para crear una sensación diferente y de sorpresa, puesto que el sumiso comenzará a relacionar el sonido que produce el látigo con el golpe que recibe.

De igual modo se siguen las mismas reglas que cuando utilizamos el flogger, evitar coyunturas, el área de los riñones y cuello, y siempre dar el aftercare con los cuidados necesarios.

Posteriormente Príncipe de Thomond y una sumisa voluntaria nos dieron una demostración con este instrumento, realmente fue un momento en que los asistentes estuvieron observando a cada uno de ellos y la manera tan gratificante que lo disfrutan; lo hacen ver de una manera sencilla, pero ambos tienen una amplia experiencia.

Para que el látigo no regrese y te golpee, lo que se tiene que hacer es seguir los movimientos de manera “lógica”, tener seguridad en el movimiento y no detenerlo de tajo, hacia donde se dirige con el pulgar es a donde tiene que ir el látigo.

Como siempre, la correcta y óptima utilización de los instrumentos lo da la práctica, no creas que todos puedan a la primera y que los que ya dominan la técnica no fallan, al contrario de ello, todos fallan en un momento, lo importante es aprender de estas fallas.

Y la práctica no debe de quedar atrás, si no cuentas con un sumiso o deseas saber si el azote lo das correctamente, practica con una almohada de terciopelo ya que en ella quedara “grabado” el azote dado y de esta manera podrás observar que debes modificar o que estás haciendo bien.

Recuerda bien que no hay reglas escritas sobre cómo pararse, como tomar el látigo, como expresarse facial o corporalmente…. Cada uno tiene sus características y posiciones que más le acomodan o agradan, lo realmente importante es que no dejes de lado la seguridad tanto tuya como de la persona con la que estas sesionando.

Stefy Bast 


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