5 mar. 2018

Reseña del Taller de Pet Play del 3 de Marzo de 2018


Como siempre, los asistentes se reunieron en la terraza del Centro Cultural de la Diversidad. Marqués Alexander les dio una cordial bienvenida y presentó a los integrantes de apoyo del grupo así como a los administradores para posteriormente dirigir una dinámica sencilla de presentación para que los invitados al taller se conocieran mejor. 

Una vez realizado, le cedió la palabra a Arturo Salazar quien en esta ocasión abordó el taller de este sábado acerca de Pet Play. 

Arturo explicó que el Pet Play es una práctica en la cual se busca que la persona bottom adopte ciertas actitudes animales. El dominante entonces se enfoca en que la parte sumisa vaya adoptando dichas actitudes para que se convierta incluso en una mascota. 

Los juegos de Pet Play forman parte de las dinámicas de dominación, disciplina y control ya que el dominante pasa a ser el entrenador o dueño y por tanto dirige la forma de actuar de la mascota. 

Arturo rescató que esta dinámica refuerza e instinto de propiedad ya que la mascota ve como su superior a su entrenador y al mismo tiempo el dominante adopta un nuevo rol en el cual él debe encargarse de cuidar y procurar a su mascota.

Incluso las personas que asumen el rol de mascotas pueden jugar a identificarse con algún animal en específico y despertar un instinto más animal, 

El proceso para realizarlo implica deshumanizar a la persona al quitarle cualidades que las personas poseen tales como un rostro (empleando máscaras), quitando el habla (mordazas), evitando que utilicen las manos u obligando a que caminen en 4 patas. 

Arturo mencionó que el Pet Play puede dividirse en dos vertientes que son el juego de Humillación y el juego de Entrenamiento. 

El juego de humillación busca que la parte sumisa se asuma como un ser inferior comparándolo con un animal y reforzando la sensación de inferioridad, además de que se busca el sometimiento de la persona. 

Por otro lado, el juego como entrenamiento se basa en que el sumiso adquiera habilidades y comportamientos de un animal determinado y el dominante lo dirige para que estos comportamientos se vayan perfeccionando (acciones, forma de comunicarse), jugando también con la apariencia y que suele ir ligado a la dinámica del premio y castigo. 

Al buscar despersonalizar al sumiso se utiliza cierta indumentaria que va desde utilizar colas, plugs, orejas, guantes, disfraces y máscaras hasta contemplar aspectos como equipo de protección como rodilleras o coderas.


Entre los juegos más recurrentes se encuentran el Dogtraining, Kitten Play y Pony Play. 

Para explicar las generalidades del Dogtraining, Arturo requirió la ayuda de Gerardo quien actuó como un cachorro mientras se explicaba el juego. Consiste en hacer que el sumiso se comporte como un perro.

Este juego es de los más comunes y por lo general se presenta más en sumisos varones aunque no es exclusivo de ellos. También es recurrente ya que los perros suelen ser más dóciles y entrenables, lo que llevado a prácticas BDSM se convierte en un juego de disciplina. Para ello, se le enseña a ladrar, gruñir, aullar, caminar, beber e incluso orinar.

Con ayuda de Gerardo, Arturo explicó las posiciones más comunes que los perros adoptan tales como la posición de relajación, estado de alerta, estado temeroso, etc. 

Incluso se destaca que los sumisos pueden sentirse identificados con alguna raza de perro específica  bien con un tipo de perro ya sea cachorro o perro adulto, lo que permite que adquiera actitudes infantiles, juguetonas o más serias y estrictas. 

Una vez finalizado y con ayuda de Lyra Enif de Alexander, Arturo explicó el Kitten Play que consiste en hacer que la persona se comporte o adquiera actitudes de un gato. A diferencia del dogtraining, el kitten es un juego en el que no se requiere tanta disciplina y los sumisos pueden tener cierta libertad de comportamiento ya que los gatos, por naturaleza, son animales más rebeldes e irreverentes. 

Los gatos suelen ser arrogantes y territoriales por lo que refuerzan el instinto de propiedad hacia su amo. A diferencia de los perros, los gatos suelen ser quienes llevan el control de las situaciones.

El kitten suele estar referenciado a sumisas debido a que los gatos son animales con movimientos más delicados y finos. Sin embargo esto se debe a una simple cuestión de anatomía y en el caso de las prácticas BDSM también existen sumisos que lo realizan. 

En este juego la parte sumisa realiza acciones como maullar, acicalarse y se realizan algunos juegos como el jugar con una bola de estambre o perseguir un láser en el suelo.

Con ayuda de Dexter de AS, Arturo procedió a exponer la dinámica del Pony Play, donde los sumisos son convertidos en caballos. Arturo comentó que suele ser uno de los juegos más llamativos ya que es de los más vistosos por la indumentaria.

Los caballos pueden clasificarse dependiendo de las acciones que realizan tales como exhibición, de carga, de baile, de equitación, etc.

En este juego, los sumisos aprenden a comportarse como equinos al moverse como tal, por ejemplo trotando, corriendo, saltando, relinchando, etc. Se comunican por medio de golpes en el piso e incluso con movimientos de cabeza.

Arturo manejó a Dexter para dar una demostración de cómo deben caminar los caballos y con el apoyo de dos voluntarios explicó la postura correcta para poder montar a una persona, explicando que debe estar en 4 patas y el jinete debe sentarse sobre la cadera y no en la columna para evitar lastimar. 

Como dato extra, Arturo explicó que otra variante de los juegos de animalización es el Cow Play donde las personas tienen la fantasía de ser convertidas y tratadas como vacas. Aunque obedece a los mismos principios que incluyen el enseñarle actitudes respectivas al animal en cuestión, la parte interesante radica en el fetiche que tienen las personas en ser ordeñadas no sólo con las manos sino con aparatos específicos de ordenamiento que implican masturbar o succionar los pezones de las mujeres. En este aspecto se debe tener cuidado con ellas ya que si no se realiza con cuidado se puede generar un daño.

Arturo destacó que aunque estos son los juegos más comunes dentro del Pet Play, se puede abordar cualquier tipo de animal según la creatividad lo permita.

Una vez terminadas las explicaciones, Dexter de AS dirigió un par de dinámicas donde los asistentes, en equipos, tuvieron que recrear los comportamientos de los tres primeros animales descritos, incluyendo posiciones y sonidos emitidos.

Por otro lado los asistentes también tuvieron que inventar un animal tipo alebrije explicando qué rasgos de animales lo conformaban, su comportamiento, características y entrenamiento, creando animales con cualidades de felinos, serpientes, conejos y palomas. 

Una vez terminadas, Arturo comentó algunos de los mitos que rodean al juego del Pet play. Dentro de ellos comentó que el dogtraining no es un juego exclusivo de sumisos, el kitten tampoco es específico de sumisas y que esta diferenciación se debe en parte a la anatomía de los animales ya que el perro suele ser más tosco y el gato más delicado y sutil.

Por otro lado se comentó que muchas personas consideran que el tener a una persona animalizada y tener sexo con ella se trata como zoofilia. Para ello, Krystal explicó que el término zoofilia hace referencia a un gusto por los animales y que no sólo engloba el acto sexual con ellos, sino se refiere al simple gusto por los animales. Sin embargo, el término aún está satanizado ya que las parafilias no son malas en un sentido literal. El problema de la zoofilia radica en el deseo de mantener una interacción sexual y erótica propiamente con el animal, y por otro lado, el problema real consiste en tener relaciones sexuales con una persona que se encuentre en un estado alterado de conciencia.

Otro de los mitos dentro del Pet Play es que las personas se pueden mantener en el rol en todo momento. Como en cualquier juego, el problema se presenta cuando éste afecta las actividades de la persona (como sus relaciones, trabajo, etc.), por lo que es preciso saber discernir hasta dónde se puede llevar el papel. El BDSM es una puesta en escena donde todos asumen un papel mientras practican pero que no puede ni debe mantenerse en todo momento. 

Finalmente Arturo explicó que el Pet Play puede ser una de las prácticas más creativas donde lo importante es que las personas lo disfruten, se lo crean y sobre todo lo experimenten con gusto.

Una vez finalizado el taller, Marqués Alexander comentó los anuncios entre los cuales les extendió la invitación a los siguientes talleres que van a impartirse los cuales son:



Miércoles 7 de marzo: ¿Qué es una sesión BDSM y cómo se prepara?



Miércoles 14 de marzo: Taller de bondage.



Sábado 17 de marzo: Roles en el BDSM.



Queremos agradecerles a todos los asistentes a la charla, y se les invita a la siguiente reunión. 
Del mismo modo se les invita a conocer nuestro calendario de actividades en nuestra página oficial.
Calabozo MX es un grupo de miembros reales cuya finalidad es la difusión del BDSM en México como práctica de sexualidad alternativa, en un marco que se rige por los conceptos de sensato, seguro y consensuado, respetando la integridad, seguridad y confidencialidad de los miembros.
Se les recuerda a los lectores que si están por ir a la próxima reunión no dejen de leer y aceptar los estatutos de la comunidad (http://www.calabozo.com.mx/p/estatutos.html) para una sana y cordial convivencia entre los miembros de la comunidad.

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Por Arturo Salazar.


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